sábado, 16 de agosto de 2008

Sin la lectura... ¿Quién soy yo?

Segunda parte

Capítulo 1


¿Alquimia y lectura?



Alquimia: Transmutación maravillosa e increíble de la materia y de quien pretende transmutarla.

Lectura: Actividad cerebral, mental, emocional, imaginaria y, por qué no, espiritual, mediante la cual un lector alcanza la maravillosa e increíble transmutación de sí mismo en otro que, siendo él mismo, se hace mejor y, al tiempo, se propone transmutar la materia de aquello que lee.

LECTOR LUDI: es aquel que busca el conocimiento para dotar de sentido, libertad, autonomía, independencia, sabiduría y serenidad, su vida, transmutándose a sí mismo y a las realidades que inventa y habita.

Maestro LECTOR LUDI: es aquel que inicia a otros en la lectura.

Lector / lectura = sujeto / objeto del descubrimiento de conocimiento.

Lector, quien descubre conocimiento sobre sí mismo, sobre los otros y sobre los misterios de la Naturaleza para encontrar y dar sentido a su existencia en la serenidad y en la Sabiduría de una solidaria compañía.

“La Solidaridad es la decisión voluntaria y espontánea de unir fortalezas y debilidades con los otros para enfrentarse al miedo y a la necesidad” (1).

Lectura, es el viaje que se emprende para explorar, descubrir y conquistar los territorios desconocidos de la Naturaleza y a aquellos engendrados y gestados por las obras de la imaginación, la inteligencia y el espíritu humano, obras a través de las cuales se comunican todos los que fueron, son y serán, rompiendo, así, la burbuja de la soledad.

Porque la lectura es descubrimiento y nunca será evasión o escape de las propias realidades.

Porque el descubrimiento, a través de la lectura, es el descubrimiento de nuevo y original conocimiento con el que se mantienen abiertas las puertas del horizonte y del porvenir.

Porque el conocimiento no es ese producto sistematizado del supermercado académico que se autoreproduce y repite como una Banda de Möebius que se va alargando. El conocimiento es todo aquello por descubrir, por desvelar, de la Naturaleza.

Porque la lectura se crea, aprehende y disfruta en esa solidaria compañía del jugar, se realiza en soledad e intimidad y se comparte en un ágape espiritual.

Escritura: La otra cara de la moneda lectura-escritura. Escritura es cartografiar y comunicar con signos y símbolos los descubrimientos realizados durante la exploración de sí mismo, de los otros, de las obras ejecutadas por los Homo-Humanos y de la Naturaleza.

Si bien la escritura no será asunto específico de las siguientes reflexiones, si permanecerá presente, de principio a fin, en cada palabra escrita que se lea.

Porque, simultáneamente, el Maestro LECTOR LUDI y su alumno, a medida que van ascendiendo en su proceso alquímico de la lectura, se irán transmutando, también, en Maestro ESCRITOR LUDI.

Porque, el Maestro LECTOR LUDI, en su lectura, a la vez que interpreta lo que lee, extrae y dota de sentido, escribe y reescribe, sobre lo leído.

Reescritura que, en primer lugar, es crear o recrear o complementar, por necesidad o por gusto o por corregir, sobre lo que el autor ha escrito en el texto que se lee.

En segundo lugar, reescritura que se hace a partir de la comprensión, interpretación, análisis y discusión de las ideas e intenciones del texto, para formarse ideas, propósitos y obras propias. O, todavía más importante, deducir y descubrir nuevos conocimientos.
Al final de sus procesos, el Maestro LECTOR LUDI y su alumno, emprenderán su propia escritura, escribirán sobre sus experiencias, sus exploraciones y sus descubrimientos, para compartir con otros sus propios mapas, comunicar sus nuevos conocimientos y, así, convertirse en guías de otros viajeros.

Sin embargo, los territorios de la escritura son materias y espíritus que deberán explorarse y cartografiarse en un Manual de iniciación a la alquimia de la escritura. Motivo para otro viaje.

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A partir de las anteriores definiciones, se iniciará el proceso por medio del cual se descifrarán las claves y se desvelarán los misterios de la alquimia de la lectura.

Claves y misterios "casi" herméticos y esotéricos en los tiempos actuales, cuando la promoción y estimulación de la lectura ha sido convertida en campañas de mercadeo comercial que sólo pretenden la utilidad económica de unos pocos y tras las que se ocultan la mediocridad y la indolencia de sistemas educativos que educan para la uniformidad y el consumo.

Ni lo uno ni lo otro, ni mercancía ni educación unificada, socializada. La alquimia de la lectura y, por supuesto, la lectura alquímica, pretenden preservar los fundamentos naturales y espirituales que han inspirado, por siglos, a los alquimistas y a los lectores:

- El alquimista aspira, más que a la transmutación de la materia, a un propósito mayor: la transmutación del propio ser del alquimista en un ser superior, pero no superior en el sentido teológico, ni mucho menos, mítico ni mágico ni político o de gran fuerza bruta. Es la aspiración a la transformación en un ser humano dentro de una dimensión humana: convertirse en un ser que ha alcanzado "El Conocimiento" y, con él, “La Sabiduría” y “La Serenidad”. Que es dueño de sí mismo, de su libertad, independencia y autonomía, en medio del mundo.

- El LECTOR LUDI debe aspirar, con el mismo propósito superior del alquimista, a transmutarse a sí mismo y a las realidades que crea y habita como ser humano. Su primer paso será transmutarse de ignorante en sabio. O, en un paso más avanzado y, como intentaré demostrarlo, al igual que el alquimista en alcanzar su transmutación en un ser Sabio, Sereno, Libre, Autónomo e Independiente, en su propio mundo real y concreto.

El LECTOR LUDI recorre su sendero combinando, simultáneamente, ambos procesos: transmutar los materiales para transmutarse a sí mismo, pues, ni el manipular materiales es lo que hace al alquimista ni el leer textos convierte, al que sabe leer, en lector. La transmutación será el resultado final de la íntima comunión de la mente y del espíritu en el proceso.

No son la alquimia ni la lectura las que transmutan, es el propio iniciado y el mismo Maestro LECTOR LUDI, la materia a transmutar en la realización del proceso.

Reconozco que la alquimia es un antiguo asunto, misterioso y fascinante, pero, mi propósito es convocarla aquí sólo para asociarla con la lectura en el sentido que, el proceso transmutador del alquimistas, realizado de acuerdo con las altas aspiraciones y preceptos que él encarna, podrían aplicarse de manera similar, como un ejemplo, al proceso de aquellos que desean ser iniciados en la lectura y convertirse en Maestros LECTORES LUDI.

Así como en la alquimia, para el iniciado en la lectura no existe ni un método ni una teoría ni una práctica, ni única ni unificada ni universal, el iniciado LECTOR LUDI sólo contará, como guía, con su aspiración y, como meta y labor, el camino, a cuya realización y recorrido dedicará los mejores esfuerzos con la finalidad, como ya se dijo atrás, de convertirse en un ser sabio, sereno, libre, independiente y autónomo, utilizando, para ello, los métodos, teorías y prácticas que mejor se adapten a su propio y personal proceso.

Planteado el asunto de esa manera, es posible entonces proponer uno o cualquiera otro método, teoría y práctica, por medio de los cuales convertirse en Maestro LECTOR LUDI, denominación que emplearé para diferenciar a los lectores, por buenos que estos sean, de aquellos que han decidido ser iniciados en la ALQUIMIA DE LA LECTURA.

Antes de continuar explicando la naturaleza de un Manual de iniciación en la Alquimia de la Lectura (2), es necesario aclarar que, si bien el lector debe saber leer, el sólo saber leer no hace al lector o al buen lector o al LECTOR LUDI, ni mucho menos al Maestro LECTOR LUDI.
Maestro LECTOR LUDI es aquel que, a través de la lectura de la realidad, de los escritos y las obras que atraen su deseo o interés, alcanza una visión analítica y, en íntima conexión con todo aquello que lo rodea y lo afecta, al mismo tiempo que se transmuta a sí mismo y al mundo en que habita, incita e inicia a otros para que deseen alcanzar sus propias transmutaciones. El Maestro LECTOR LUDI es el alquimista de la lectura.

La alquimia se fundamenta en el enamoramiento (3) del alquimista por el conocimiento ascendente, íntimo y pleno, de la materia y los materiales de que está compuesta la Naturaleza, a través de la investigación de las relaciones y reacciones que los forman, transforman y transmutan, con la finalidad de obtener una piedra filosofal, la cual, si bien no es el fin último de su actividad, si es el objeto, real o ideal, que le permitirá al alquimista conocer la esencia del universo y unir su propia sustancia con el cosmos.

Por su parte, una Alquimia de la Lectura se fundamentará en el enamoramiento de un lector por el conocimiento ascendente, íntimo y pleno, de los elementos que intervienen en la lectura y, a partir de ellos, investigar las relaciones que los forman, transforman y transmutan, por medio del juego de la lectura, con la finalidad de alcanzar la Sabiduría, mediante la cual establecer una relación armónica consigo mismo y con los otros y con todo lo existente en la realidad concreta y en "esas otras realidades".

El proceso alquímico consiste en la realización de las tareas y aspiraciones mediante las cuales convertirse en un Maestro LECTOR LUDI.

Alquimistas y Maestros LECTORES LUDI serán aquellos quienes buscarán, como diría Platón, contemplar y vivir la Verdad y, en ella, ejercitar el Bien y la Belleza o como dirían los hedonistas, "la alegría de vivir", todo ello sin dejarse dominar por las apariencias del Poder y la materia, ni evadirse o escapar de sus propias realidades, dejándose poseer por lo aparente.

Para lograrlo, el iniciado en la Alquimia de la Lectura, los aspirantes a Maestro LECTOR LUDI, tendrán a su disposición y deseo todos los medios, caminos y mapas que su imaginación e inteligencia puedan inventar y, con ellos, descubrir y recorrer el misterio y lo desconocido.

Bien se sabe que los manuales son como los mapas, objetos para fijar el conocimiento que se ha obtenido durante la exploración de un territorio, real o metafísico, imaginario o mágico, para que sirvan de información, orientación y guía a otros, a los viajeros que deseen visitarlo.

También, los manuales y los mapas pueden y han sido definidos y trazados de mil y una formas, desde las pragmáticas de las ciencias, pasando por las maravillosas y fantásticas del arte y, hasta por las aterradoras y escatológicas de las creencias, mitos y leyendas.

Entre todas ellas, escojo una definición de mapa tomada desde la propia literatura, porque se asimila a mi idea de lo que es este libro. No es la única ni la última definición, es una muestra para incitar a que cada cual cree su propia definición y trace su propio mapa.

Esta es la definición de mapa que se creo, para sí mismo y para sus lectores, Ricardo Piglia:

"- Un mapa es una síntesis de la realidad, un espejo que nos guía en la confusión de la vida. Hay que saber leer entre líneas para encontrar el camino" (4).

Y, más adelante, Ricardo Piglia define así la naturaleza de los territorios a descubrir y cartografiar en los mapas:

"Lo que podemos imaginar siempre existe, en otra escala, en otro tiempo, nítido y lejano, igual que un sueño" (5).

Este libro es, pues, la expresión de la experiencia reflexiva de un iniciado que, al final de los caminos, trazos y sueños de su propio mapa vital y en su búsqueda de la Serenidad y de la Sabiduría, aspira a que su mapa sirva de orientación a otros viajeros. Y, como tal sugiero que se le utilice.

Son insinuaciones, sugerencias, estímulos a partir de las cuales cada iniciado juegue a imaginar su propio método y práctica, tanto para su propio proceso como para orientar el proceso de otros iniciados o, también, para compartirlo y discutirlo con otros iniciados.

Es una invitación para que cada cual descubra sus propios territorios y dibuje sus propios mapas, para así compartirlos y complementarlos con los de otros, también, aspirantes a explorar, descubrir e iluminar los territorios de sus propias tinieblas interiores y, entre todos, explorar, descubrir e ilustrar, ese territorio sin fronteras del horizonte.

En otras palabras: es un libro para la iniciación de Maestros LECTORES LUDI en la Alquimia de la Lectura y para que estos, a su vez, se transformen en Maestros de otros iniciados que, a su vez, desean ser iniciados Maestros LECTORES LUDI que, a su vez...

Finalmente, este no es ni un manual burocrático ni para burócratas al que es obligatorio seguir al pie de la letra. Ha sido escrito con el más amplio espíritu lúdico e imaginativo con el fin de que su uso se convierta en un juguete con el cual, alumnos y maestros LECTORES LUDI, jueguen con entera libertad y total imaginación, usando cada una de las cosas que en él se han dicho como una sugerencia a partir de la cual se motive la invención de nuevos y variados juegos.

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Este y los capítulos siguientes fueron escritos para ser publicados, originalmente, en mi Weblog: LECTOR LUDI y revisados, corregidos, aumentados o reescritos para reunirlos en este libro

Weblog, cuya dirección, para los interesados en consultarlo, hacer comentarios o incluirse en la lista, es: http://lectorludi.blogspot.com/

Eso explica las reiteraciones de algunos temas entre capítulo y capítulo, los que, espero, se entiendan como, complementos o, simplemente, como una forma de enfatizar sobre su importancia.

Otros capítulos fueron escritos específicamente para el libro y en ellos se presentan y sustentan las propuestas teóricas y doy algunas explicaciones sobre mis hipótesis descabelladas, para enmarcar los análisis y comentarios realizados en todos los capítulos.

La definición y explicación de lo qué son y cómo funcionan mis hipótesis descabelladas, continúan siendo las mismas que expresé en mi libro: Beso Rico o el Eros alquímico:

“¡Hipótesis descabelladas! ¡Por supuesto! Ese es mí punto de partida para especular sobre un asunto o una idea que despierta mi curiosidad o atención, bien por sorpresiva o por disparatada y jugar con ella, como lo hacen los niños, hasta agotar sus variaciones y conexiones o, hasta cuando, por la presencia y acumulación de nueva información y nuevos conocimientos, se descubren otras hipótesis descabelladas.

Lúdica y juegos que, lastimosamente, van desapareciendo cuando nos hacemos mayores y la cultura los formaliza, petrificándolos, en la nostalgia y condenándolos como pecados de metodología o de inmadurez.

Digo, a manera de propio método que, mis hipótesis descabelladas, son como los juegos de los niños, porque pienso que los juegos de ellos son el remanente y el punto de partida que permanece del primordial inicio de la actividad mental del Homo-Humano que, igual hoy que en aquel entonces, a la manera de los juegos infantiles, ve, siente, imagina, sueña, acumula, conecta, relaciona, varía, experimenta, en fin, juega a ese juego en el que se origina la creación de las palabras y el lenguaje” (6).


NOTAS


(1) Iván Rodrigo García Palacios, Beso Rico-EROS ALQUÍMICO. Hipótesis descabelladas sobre la mente, el enamoramiento, el soñar y el imaginar, Medellín, 2007, Primera parte, capítulo 3.
Ver Blog: http://lectorludi.blogspot.com
(2) Iván Rodrigo García Palacios, LECTOR-LUDI, Manual de iniciación a la alquimia de la lectura.
Ver Blog: http://lectorludi.blogspot.com
(3) Sobre el enamoramiento ver también: Iván Rodrigo García Palacios, Beso Rico-EROS ALQUÍMICO. Hipótesis descabelladas sobre la mente, el enamoramiento, el soñar y el imaginar…, en los capítulos de la primera parte.
Ver Blog: http://lectorludi.blogspot.com
(4) Ricardo Piglia, El último lector, Anagrama, Barcelona, 2005 (191 p.), pp. 14 y 15.
(5) Ricardo Piglia, El último lector..., p. 17.
(6) Iván Rodrigo García Palacios, Beso Rico-EROS ALQUÍMICO. Hipótesis descabelladas sobre la mente, el enamoramiento, el soñar y el imaginar…, Introducción.
Ver Blog: http://lectorludi.blogspot.com
Sin la lectura... ¿Quién soy yo?

Segunda parte

Capítulo 2


Leer y escribir - Lectura y escritura



Afirmaciones a demostrar:

1- No es lo mismo saber leer y escribir que ser lector y escritor.
2- Leer y escribir son funciones que utilizan la mecánica y el automatismo del cerebro.
3- Lectura y escritura son actividades de la mente.
4- Leer y escribir, es procesamiento de información.
5- Lectura y escritura, es descubrir conocimiento.
6- Como órgano fisiológico, el cerebro es puramente funcional.
7- La mente... es mucho más. Es lo que, en principio, se es.
8- Función y actividad, son conceptos con significados, explicaciones y aplicaciones, diferentes en las ciencias, las filosofías, las psicologías y las artes.
9- La lectura es el umbral hacia el universo de la diversidad, de las posibilidades, del conocimiento.

DEFINICIONES

La primera crítica que puedo formular contra los sistemas educativos o aquellos con los que se pretende formar lectores, es que, las pedagogías y didácticas que emplean para enseñar a leer y a escribir, así como la enseñanza de la lectura y de la escritura, más que aclarar, se confunden en los términos y sólo logran borrar con el codo lo que escriben con la mano.

Cuando se presiona y se fuerza el aprendizaje funcional y la mecánica que provoca la automatización de la acción, el único resultado que se obtiene del aprendiz es que él, únicamente, pueda repetir tal acción sin sentido ni contenido. Aprende a leer y a escribir condicionado a repetir correctamente las acciones que se le enseñaron y que él aprendió. Un "imprinting" escolar.
A esta homogenización de la estupidez se la puede superar si, conjuntamente con el aprendizaje funcional y mecánico, se desarrolla el juego mental de la lúdica de la lectura y de la escritura.

La lectura y la escritura, como actividades mentales que son, si bien se apoyan en las funciones cerebrales de leer y escribir, implican, conjunta y simultáneamente, la totalidad de la actividad cerebral y mental: percibir, pensar, imaginar, asociar, recordar (memoria), sentir (sensaciones), simbolizar, emoción, ánimo, expresión, etc.

Y, de allí, al espíritu, esa emanación de la vida natural, como se expondrá en el próximo capítulo.

Saber leer y escribir, son la repetición correcta y adecuada de unas acciones previamente marcadas, tanto en su funcionamiento como en su objetivo.

Lectura y escritura, son la interpretación, la comprensión y la creación del sentido y del contenido, en una actividad cuya dinámica se inicia con el leer y el escribir y cuya finalidad es el descubrimiento de conocimiento... hacía un horizonte sin fin.

Conocimiento que es aquello que es siempre lo nuevo. Novedad que, una vez, experimentada, probada y verificada, se convierte en información. Información que se acumula, se preserva y se maneja para continuar descubriendo conocimiento.

MECÁNICA Y CONOCIMIENTO

De acuerdo con lo anterior, es posible, entonces, establecer con precisión, procesos, normas, procedimientos, reglas, objetivos y evaluaciones, para la ejecución de las funciones de leer y de escribir, de similar forma como se establecerían para el funcionamiento de una máquina o para la ejecución de un acto o serie de acciones como las de ensamblar un objeto o desarrollar una rutina de ejercicios corporales.

Normas y rutinas que de la misma forma, aplicadas a la sola ejecución y solución correcta de ejercicios y problemas matemáticos, de física, de química, o de otras áreas del conocimiento, únicamente, conducen a la repetición de resultados, a la perfección técnica, pero nunca al descubrimiento de conocimiento.

Como puede verse, en nada de la mecánica descrita en el párrafo anterior o en similares que se le parezcan, carentes del espíritu de la imaginación y de la inteligencia, parecen existir ni la creación y el goce de la belleza de la Sabiduría ni la menor intención de descubrir conocimiento.

La ausencia de estas condiciones, hará que la enseñanza y el aprendizaje se convierten en acciones que sólo obligan a la memorización y la repetición, a la acumulación y al manejo de información ya existente.

Actividades estas que, sin bien son importantes, porque con ellas es posible saber de las partes de un objeto y su funcionamiento, o saber de los componentes y aplicaciones de una fórmula matemática o de un fenómeno físico o químico, así como, también, se podrá saber del significado de las palabras con las que está escrito un poema o identificar las notas de una composición musical, y poder repetirlas cada que se ocurra, etc., nunca, tales actividades y esos saberes serán suficientes, porque, sólo con ellos, será imposible vislumbrar su sentido, su contenido, su finalidad y, lo más importante, será imposible explicar la razón de su existencia, el misterio de su belleza y el descubrimiento de conocimiento.

Bajo ninguna circunstancia estoy menospreciando la importancia de estas formas de saber y los saberes que proporcionan. Sin embargo, siempre deben considerarse como el primer paso en el camino hacia el descubrimiento de conocimiento y a la Sabiduría. Porque de lo contrario, sólo serán vana y vacua erudición.

Porque es necesario distinguir el saber y los saberes, del conocer y el conocimiento. Los primeros se refieren al aprendizaje y manejo de la información existente. Los segundos, a la capacidad de descubrimiento de conocimiento y la generación de nueva información.

El conocimiento comienza cuando, por medio de la información existente, se revela, deduce, descubre y explica algo que era desconocido hasta ese momento pero que, a partir de allí, vuelve a convertirse en información. La cual, como ya se dijo, es acumulable y reutilizable.
En fin, el conocimiento forma parte de una inmensa historia de reflexión, investigación y documentación, al igual que existen infinidad de teorías y propuestas sobre su naturaleza y su aprendizaje, de las cuales no me voy a ocupar ahora, porque sería necesario empezar por criticar las definiciones y diferencias entre aprender, saber y conocer y ese es ya otro asunto.

Así pues que, la razón de haber convocado aquí al conocimiento, ha sido sólo para utilizar su prestigio y el tamaño de sus antecedentes y comparar la importancia y tratamiento privilegiado que se da a su desarrollo y aprendizaje, sin que se reconozca, por su parte, el papel fundamental que, para su existencia y expansión, significa el desarrollo y aprendizaje adecuado del leer y el escribir, pero mucho más, el de la lectura y de la escritura.

Y, por supuesto, para poder afirmar que al conocimiento se accede por la lectura y se hace común, permanente y utilizable, por medio de la escritura.

Y que, para ser un descubridor de conocimiento es necesario ser un buen lector y, en consecuencia, un buen escritor.

EL CONOCIMIENTO DE LA LECTURA

Como el asunto que me interesa es el de la lectura, ahora me referiré sólo a ella y a partir de las definiciones que ya he formulado:

Lectura es la interpretación y la comprensión del sentido en la Naturaleza y en la naturaleza de una actividad cuya dinámica se inicia con el leer y cuya finalidad es descubrir conocimiento... el horizonte sin fin antes dicho.

Sólo la lectura ha sido el punto de origen y de la realización de los sueños y pesadillas de los Homo-Humanos... desde el principio y hasta el fin.

Para empezar con las definiciones de la lectura, es necesario afirmar que la lectura es sólo una, pero que son variados los medios, las formas y las tecnologías sobre las cuales se realiza, primero, el leer y luego, la lectura.

Será de acuerdo con esos medios, formas y tecnologías que se pueda hacer una diferenciación de las distintas clases de lectura que el Homo-Humano está en capacidad fisiológica y mental de realizar.

Por mi parte, establezco las siguientes tres clases de lectura, diferenciadas pero complementarias entre sí, como ya se verá.

Ellas son:

1. LA LECTURA NATURAL.
2. LA LECTURA VISUAL / SIMBÓLICA.
3. LA LECTURA VIRTUAL.

Parodiando la célebre frase, son tres lecturas distintas y una sola lectura verdadera.

A continuación ofrezco una breve descripción, pues, en los capítulos siguientes, se explicará cada una con mayor amplitud.

1. LA LECTURA NATURAL

La primera es la LECTURA NATURAL, esa lectura con la cual se leen las realidades íntimas y externas: a nosotros mismos, a los otros y a todo lo existente en el universo, con la finalidad de interpretarlas, dotarlas de sentido, descubrir conocimiento y acumular información y experiencia, útiles para la supervivencia, la reproducción y la adaptación.

Es la lectura que existe desde antes que existieran los lenguajes y las escrituras, la misma lectura que es un atributo propio del Homo-Humano y por medio de la cual se trata de comprender y vencer a las dificultades de la supervivencia y de la adaptación.

Es la lectura fundamental mediante la cual se aprehenden los conceptos básicos sobre la naturaleza: espacio y tiempo, materia y energía, con los cuales es posible construirse y desarrollarse a sí mismo, al propio "YO", la conciencia, para así poder conocerse, conectarse y relacionarse con los demás y conocer, adaptarse y sobrevivir, en el mundo.

Como ya lo dije antes, el Homo-Humano será el resultado de esa primera y fundamental lectura: un ser inteligente y satisfecho o un ser limitado y desadaptado.
La LECTURA NATURAL es una lectura sensorial, en ella intervienen todos los sentidos y la información se percibe y procesa con el cerebro, la mente y todo el cuerpo. Los sentidos, las sensaciones y sus funciones están siendo cada vez mejor explicadas por las neurociencias.

Si alguien se siente tentado a menospreciar la importancia filosófica, epistemológica y ética de esta forma de conocimiento sensorial, por la ignorancia histórica de su antigua y clásica genealogía griega, estigmatizada por veinte siglos de idealismo platónico cristianizado, los remito reconsiderar esa postura a partir de las nuevas interpretaciones a que han obligado los descubrimientos sobre el origen y la evolución por parte de las ciencias y por parte de la filosofía: materialismo, hedonismo y eudemonismo, como visiones y formas, concretas y reales, de conocer y estar en el mundo, en oposición a los veinticinco siglos de metafísica platónica de las ideas.

Recomiendo ir en búsqueda de la “alegría auténtica” de Leucipo, Demócrito, Diógenes, Epicuro, Lucrecio, Horacio y muchos otros más, tal y como propone Michel Onfray, para que se restaure la legitimidad de aquello que dice:

“La verdad se encuentra, por tanto, en los fenómenos y nada más que en ellos. El simulacro explica las modalidades múltiples de una realidad única” (1).

O, un poco más allá y continuando con Michel Onfray, hacia el reconocimiento y legitimación de una verdad no idealizada ni que se origine en mundos inteligibles:

“Muchos de ellos piensan la realidad a partir de ella misma y no buscan su principio en otra parte” (2).

Para poder afirmar:

“Allí donde está el mundo, allí se encuentra lo verdadero. El fenómeno y la sensación: he aquí lo primero en todo acceso a la verdad. El simulacro manifiesta la dinámica del mundo y existe con independencia de toda forma a priori” (3).

Hecha esta breve y necesaria digresión, regreso al asunto de la LECTURA NATURAL.
Como venía diciendo, en esta lectura, cada uno de los sentidos lee o percibe los elementos del mundo exterior o de la realidad que le corresponden para que, luego el cerebro y la mente, procesen la integración de cada información y se produzca la lectura total. Es la lectura a partir de la cual se analiza lo leído y se descubre nuevo conocimiento.

Tal como sucede, por ejemplo: cuando se establece contacto con otra persona, de inmediato se le hacen lecturas simultáneas y en varios niveles, intensidad y profundidad, con todos los sentidos.

Se lee a esa persona con los sentidos: con la mirada, los rasgos y gestos; con el oído, se escucha su voz y se diferencian sus entonaciones; con la nariz, se olfatean sus olores. Y, si se acepta mayor intimidad, se palpa su piel y hasta se saborean sus besos.

Al procesar lo que cada sentido lee, el cerebro y la mente integran las sensaciones y las someten al análisis que involucra, como ya lo había dicho, todas las funciones y actividades mentales: percibir, pensar, imaginar, asociar, memoria, sensación, simbolizar, emoción, ánimo, expresión, etc. Y, así, finalmente, descubrir conocimiento, dotarlo de sentido, formarse o ampliar o acumular nueva información.

Este es el proceso que se realiza permanentemente por la sola condición de estar en el mundo y cuya dinámica se amplia en una espiral expansiva que, a su vez, se corrige, complementa y expande, en la medida que los procesos de la conciencia analizan y transforman la información nueva, asociándola con la información acumulada en las memorias, generando y perfeccionando, constantemente, nueva información y experiencias.

Se puede afirmar entonces que la LECTURA NATURAL es el primer paso para convertirse en Maestro LECTOR LUDI y el primero de los pilares de la Sabiduría.

2. LA LECTURA VISUAL / SIMBÓLICA

La segunda lectura, la LECTURA VISUAL / SIMBÓLICA, es aquella que resulta a partir de leer signos, símbolos y códigos con significados predeterminados, cuya articulación esta regida por las reglas de un sistema establecido y universal.

Es la lectura que se realiza en los lenguajes y códigos preestablecidos, es decir, con su propia gramática, semántica, sintaxis, ortografía, etc.

Lenguajes y códigos que el mismo Homo-Humano inventa y desarrolla, tanto para comunicarse como para preservar y acumular la información que descubre conocimiento, así como para la realización de diversas funciones y actividades.

Por ejemplo, los idiomas o los lenguajes de computador o los códigos matemáticos o los códigos secretos o cualquier tipo de código que se pueda utilizar para organizar, preservar y procesar, información.

En este caso, el punto clave es convertir los signos, símbolos o códigos que se leen en lectura. Primero, en LECTURA NATURAL y, segundo, en pensamiento, en el más amplio sentido de este término. Algo así como el sentido platónico, pero sin su ideológico idealismo:

"Los verdaderos filósofos son los que aman contemplar la verdad".
Platón, La República.

Y, para complementar lo anterior, agrego lo que significaba para los griegos "contemplar", tal y como lo explica Giovanni Reale:

"El ejemplo más importante está en su uso de la palabra griega para "visión" o "contemplación" (theoria), que, por supuesto, se ha convertido, con toda facilidad, en nuestra palabra "teoría", por la que denotamos un nivel de discurso totalmente abstracto, pero que Platón utiliza para sugerir la "contemplación" de realidades que, una vez alcanzadas, están ahí para ser vistas" (2).

Ahora bien, cualquier ejemplo que se utilice al mostrar cómo funciona la lectura visual o teórica, es válido para cualquier signo o combinación de signos con los que se forme una palabra o un significante y su significado.

Por ejemplo, el caso de la palabra "mamá", más cercano a los sentimientos y emociones que a un simple objeto material o concepto de diccionario.

El ojo y el oído discriminan los signos escritos y sonoros y el cerebro y la mente los procesan y transforman la palabra en lectura. Mecánicamente sabemos, por los conceptos del diccionario, que "mamá", también, es "madre": la mujer que ha concebido un hijo. Y, a partir de este momento, la mente realiza y asocia, con todas sus áreas, la lectura. Lectura que funciona así:

La emoción se asocia con la imagen y recuerdos de la propia madre, así como también, con los paradigmas ideológicos que se han establecido para la madre y la maternidad. La memoria consulta la filología, la etimología y la historia de la palabra, así como los recuerdos de las experiencias íntimas. La imaginación crea una imagen visual o sensorial. La razón puede explorar aspectos desconocidos y mostrar una nueva realidad. O, la imaginación emocional proyectar los deseos o ideales. Y, nuevamente, se es presa de la emoción que ya es más que la simple palabra.

En fin, la mente integra todas las partes y la dota de un nuevo sentido, significado, racional y emocional, más amplio y profundo, el mismo que se va expandiendo a medida que cada palabra se relaciona o conecta con otras. Así se descubre el conocimiento.

Lo que sigue, es la posibilidad de expresarlo y compartirlo con otros y aportarlo a la memoria del conocimiento y la información de la humanidad.

3. LA LECTURA VIRTUAL (5)

Los desarrollos de la ciencia y la tecnología han ido creando, en los últimos años y se anticipan aún mayores logros en el inmediato futuro, una nueva forma de manejar, transmitir y conservar la información y, en consecuencia, nuevas formas para ver, leer y comprender al universo y a nosotros mismos que desborda, en un corto período, las capacidades que se habían ido desarrollando para ello y, casi, sin dar tiempo a una adaptación evolutiva.

Se ha generado una cibernética que, habiendo desbordado su definición original, exige la utilización plena y simultánea de todos los sentidos para percibir, para ver, leer y procesar la información, al mismo tiempo que se incrementa, aceleradamente, el suministro, procesamiento, simultaneidad y respuesta a esa información que ya no será sólo codificada, sino también táctil.

Se ha creado la realidad virtual tecnológica y ese nuevo ámbito, virtual, demanda nuevas aptitudes y habilidades cerebrales, mentales y corporales para responder y adaptarse a esas nuevas condiciones en todos los niveles y ámbitos.

Quizás la actividad humana que ha sufrido el mayor impacto con el advenimiento de esta era virtual es la de la lectura que ha tenido que pasar de ser, la solitaria y lenta lectura de signos, lenguajes y códigos, inmóviles e impresos en papel, para tener que adaptarse a la sobresaturación acelerada y virtualmente multitudinaria, ya no sólo de signos, lenguajes y códigos impresos en la virtualidad de una pantalla, sino también, a la suma casi caótica de imágenes y sonidos, todo lo cual debe ser leído en fracciones de segundo.

Este nuevo ámbito del leer y de la lectura es en el que ahora nacen y se desarrollan los nuevos Homo-Humanos, un mundo en vertiginosa transición y lenta evolución.

Las últimas generaciones, al ser ellos mismos las víctimas directas y los generadores de esas nuevas circunstancias y condiciones, de ese ámbito, se han tenido que adaptar. Pero también, ellos mismos, han tenido que ir generando los mecanismos con los cuales enfrentarlas.

Ha sido necesario que se vayan creando nuevas aptitudes y habilidades de leer y escribir, de lectura y escritura que, como las circunstancias que las generan, también están en transición y evolución... casi sin la pausa suficiente para que una forma, modo y manera, se consolide antes de obsoletizarse, para dar paso a lo siguiente y, así sucesivamente.

Esta nueva forma de lectura y escritura, por supuesto, se soporta, por el momento, en las formas de lectura y escritura anteriores, sólo que modificando, por una parte, la velocidad de percepción y proceso y, por la otra, comprimiendo los signos, lenguajes y códigos, para acelerar la interpretación y la respuesta.

Más adelante, así como en la tercera parte, se reflexionará con amplitud sobre este tema de la LECTURA y la ESCRITURA virtual.




LOS MEDIOS Y EL CRITERIO

Creada la necesidad, creado el órgano. A partir de la plasticidad y flexibilidad del cerebro y de la mente y de la necesidad de adaptarse a las nuevas condiciones creadas por la ciencia y la tecnología, los Homo-Humanos de las últimas generaciones, inmersos en esos nuevos ámbitos virtuales, ya están presentando las primeras respuestas adaptativas, sólo que, como se está en un período de transición, apenas si se están dando los primeros pasos para su identificación, comprensión, definición y manejo.

Por esas razones, no se puede juzgar con paradigmas obsoletos a estas nuevas generaciones, porque, si bien, están cambiando los viejos modelos, los fundamentos del Ser humanos, permanecen. Los nuevos Homo-Humanos-Virtuales, siguen siendo Homo-Humanos, pero ya diferentes, evolucionados.

Por ejemplo y como crítica radical, lo que ahora llama hiperactividad o déficit de atención, no es ni una patología ni una anormalidad, es, simplemente, un mecanismo de adaptación evolutiva, biológica y cultural, al vértigo de las nuevas realidades y circunstancias.

Aceptando que lo que distingue al Homo-Humano de las máquinas es su conciencia y que, en principio, esta se maneja y se manifiesta como atributo exclusivo de la racionalidad y la emocionalidad, en las cuales intervienen los demás elementos y atributos de cerebro y mente, es entonces posible fijar un punto de partida para la reflexión sobre la lectura que comprenda esta nueva lectura virtual.

Lo virtual de las nuevas realidades y actividades, debe ser analizado y estudiado dentro de su propia naturaleza, pero sin perder el rastro ni la guía.

En primer lugar, lo que ha cambiado son los medios: las formas de producción y los objetos en el que se soporta, maneja y conserva la información.

Una breve comparación permite visualizar la naturaleza de los cambios de los recursos y medios y de la adaptación que ha tenido que realizar la mente.

Antes de la escritura, esos medios eran la memoria y la repetición oral. Luego, fueron los medios que soportaban los signos y símbolos escritos y plásticos, hasta el desarrollo de la imprenta que, entre otras de sus características, aumenta la capacidad y velocidad para la conservación y acumulación de información y expande la posibilidad de su divulgación y acceso.

Si se mira bien, estos últimos, escritura e impresión, sobre los que se desarrolló la cultura y civilización moderna, eran medios estáticos y lentos a los cuales la mente se adaptó.

Ahora bien, entre otros, los cambios más importantes que los nuevos medios han introducido, son el incremento exponencial de la potencia de los medios anteriores, pero, más significativo todavía, están acelerando, hasta niveles increíbles, la velocidad y la capacidad del procesamiento y la transmisión de la información.

Cambios y transformaciones a los que cerebro y mente comienzan a adaptarse. Los Homo-Humanos de las nuevas generaciones ya se están adaptando a la velocidad y capacidad de procesamiento de los nuevos medios y, apenas, empiezan a desarrollar los medios y habilidades para responder a ellos.

Y, por supuesto, sus procesos de leer, interpretar, comprender y realizar la lectura, son ya diferentes a los de los Homo-Humanos de las generaciones anteriores.

En primer lugar y por más de tres mil años se leyeron signos estáticos a los que la mente debía agregar la dinámica de la interpretación y la comprensión. En la actualidad, se maneja, además de aquellos signos estáticos, información dinámica, visual y sonora, de alta movilidad, velocidad y volumen.

En segundo lugar, el procesamiento combinado y relacionado de la información que antes era ejecutado por individuos solitarios, ahora es ejecutado por máquinas a velocidades extraordinarias, imposibles de alcanzar para la mente y el cerebro humano.

En consecuencia, igual antes que ahora, la finalidad de la lectura para el Homo-Humano y para su mente, sigue siendo la misma, una condición de su supervivencia y adaptación, sólo que más poderosa.

Ese es el poder que la misma mente ha venido incrementando: descubrir conocimiento.

Y, así como en el principio: la lectura continúa siendo el primer paso en el descubrimiento de conocimiento.

Ese conocimiento que demuestra que la realidad no es ni una ni unidimensional.

Que es un reino de las mil y una posibilidades en el cual no existen los absolutos.


NOTAS

(1) Michel Onfray, Las sabidurías de la antigüedad. Contrahistoria de la filosofía, I, Anagrama, Barcelona, 2007, p. 47.
(2) Michel Onfray, Las sabidurías de la antigüedad. Contrahistoria de la filosofía, I…, p. 57.
(3) Michel Onfray, Las sabidurías de la antigüedad. Contrahistoria de la filosofía, I…, p. 70.
(4) Giovanni Reale, Platón, en búsqueda de la sabiduría secreta, Herder, Barcelona, 2001 (371 p.), p. 260. En esta obra, Reale demuestra que la postura de Platón sobre la escritura, como en tantas otras cosas, no era lo que se creía.
(5) http://lecturavirtual.blogspot.com/
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Segunda parte

Capítulo 3

El desarrollo de la lectura: espíritu, mente y cerebro



La lectura es una propiedad del Homo-Humano, más cercana al espíritu que a la materia. Espíritu que es, como lo dice George Santayana:

"[...] una emanación de la vida natural" (1).

En ese contexto, la lectura es, también, una parte de esa vida natural que se manifiesta en la emanación del espíritu.

Mi propósito es reflexionar sobre la vida natural de la lectura. Por tal motivo, excluyo, pero no los ignoro, a aquellos aspectos metafísicos que pudieran conectar espíritu y lectura, los que, indivisiblemente, siempre estarán presentes y serán sustancia de toda reflexión que se haga sobre los asuntos de la materia y del espíritu humano, mientras no se disipe y aclare el idealismo cristiano-platónico.

En todo asunto relacionado con la existencia temporal y espiritual del Homo-Humano, materia y espíritu, son uno y todo. Es, por tanto, necesario partir desde la materia.

En consecuencia, la exploración y la construcción del camino hacia el descubrimiento y el conocimiento de la lectura, se inician partiendo de la vida natural y se avanza apasionadamente hacia ese horizonte espiritual, frontera siempre virtual de la realidad. El camino se hará paso a paso, pero comprendiendo el todo.

El primer paso de este proceso será el de reflexionar y analizar cómo funciona la lectura para el cerebro y para la mente.

En términos generales, la lectura, además de un proceso mental superior, es, también y más allá, una proyección que el Homo-Humano hace de sí mismo hacia el horizonte que él se trace de su destino, de su aspiración última, esa cualidad exclusiva que lo hace Ser humano.

Un proceso mental superior que es, como lo consideraba el ruso Lev Vigotski y lo explica Alex Kozulin:

"Más que una simple extensión de un proceso natural que se origina en la biología humana, el proceso mental superior es función de una actividad socialmente significativa [...] La función mental superior se crea mediante la actividad; es una objetivación de la acción" (2).

En este sentido y de acuerdo con cualquier neuropsicología, que también incluya la neurolingüística, el desarrollo de cualquier proceso mental superior y de la proyección que haga el Homo-Humano de sí mismo, será, además, el resultado tanto de condiciones neurológicas propias como de las correspondientes adaptaciones culturales.

En este contexto, la lectura será una actividad superior a la que se puede alcanzar siempre y cuando se hayan logrado el adecuado desarrollo del cerebro y la adecuada incorporación mental de la cultura.

Sin entrar en explicaciones técnicas que bien pueden consultarse en la documentación especializada, es necesario partir del punto de que, por una parte, el desarrollo del cerebro tiene su principio y fin y que, por la otra, en medio de ese lapso, se desarrollarán y podrán modificarse una serie de capacidades necesarias para su eficiente funcionamiento y para el manejo de estados mentales, cada vez, más complejos.

Por ejemplo y saltando al asunto, neurológica y mentalmente, la incorporación, manejo y uso del lenguaje, es un proceso que se inicia percibiendo, imitando y estructurando, signos y símbolos. Y, el juego, es el mejor ámbito.

Cerebral y mentalmente, primero, se aprende a escuchar las palabras y a darles correspondencias, luego, cuando se haya desarrollado el mecanismo fonético, se aprende a hablarlas.

Más tarde y cuando se hayan dado las condiciones necesarias, se puede aprender a leer y, luego, tras el desarrollo psicomotor, a escribir.

En el aprender a escribir se requiere, además de los procesos mentales del lenguaje, de manejos motrices, es decir, del desarrollo de una motricidad superior y ese es un aprendizaje que debe realizarse, como tal, es decir, el escribir requiere saber pronunciar las palabras y saber leerlas para, finalmente, saber escribirlas, podría decirse, dibujarlas.

Leer y escribir son procesos mecánicos que se desarrollan y automatizan en el cerebro y en la mente.

Lectura y escritura son actividades mentales, las cuales, por supuesto, se desarrollan como parte de los procesos cerebrales.

A partir de ellos, se iniciaría el desarrollo de los procesos mentales superiores y de la proyección de la lectura y la escritura.

O sea, ese es el momento en el cual intervienen y se combinan simultáneamente las expresiones de la mente: sensación, asociación, pensamiento, imaginación, memoria, emoción, ánimo, etc., para operar en las "actividades socialmente significativas" y lograr, además, la "objetivación de la acción" y su proyección en realidades, concretas y diversas, así como a proyectarse, más allá en el tiempo y en el espacio concreto y en los espacios y los tiempos de la imaginación.

Como los asuntos del leer y escribir, lectura y escritura, se tratan en otro capítulo, prefiero pasar a tratar ahora algunos puntos sobre la estimulación neuropsicológica mediante los cuales desarrollar aquellos estados y circunstancias adecuadas para iniciar a los buenos lectores.

En primer lugar es necesario tener en cuenta que, a diferencia de otros órganos y funciones del cuerpo, las actividades cerebrales y mentales no se desarrollan uniforme y homogéneamente ni en cada individuo ni entre diversos individuos. De igual manera que sus desarrollos no son únicos y universales, aun cuando la infraestructura y fundamentos si lo sean y que, finalmente, no son predecibles en períodos o etapas determinables o regulares, así se presenten, con ciertas similitudes, dentro de estadios y períodos, más o menos amplios y comunes, pero determinados o modificados por el cumplimiento necesario y obligatorio de diversas y aleatorias condiciones previas y posteriores.

Esto quiere decir y demuestra que el cerebro y la mente de cada Homo-Humano son únicos y exclusivos y se desarrollan de manera particular para cada uno, así, en términos generales, los seres humanos estén inmersos en realidades determinadas, biológicas y culturales.

Ante esta situación, si bien puede partirse de la aplicación de metodologías y procedimientos generales para la estimulación neuropsicológica, se deben tener en cuenta las particularidades de la naturaleza y desarrollos de cada individuo.

Se debe empezar desde la más temprana infancia y se debe continuar en todo momento del resto de su vida, pues ya se sabe que el cerebro y la mente son flexibles y plásticos durante toda la vida normal y saludable.

Como se sabe, la actividad del cerebro se desarrolla por conexiones neuronales o sinapsis a partir de estímulos y respuestas físico-químicas del organismo, las cuales forman circuitos y redes que, así como pueden establecerse y ampliarse, también pueden ser modificadas y cambiadas para crear nuevas o redirigir o complementar las existentes.

Se sabe, contrario a lo que se creía, que existen procesos neurofisiológicos mediante los cuales el cuerpo del Homo-Humano genera nuevas neuronas que remplazan a las que se deterioran o mueren y, de esa manera, regenerar y mantener eficiente la actividad cerebral.

Por supuesto, esa generación de neuronas y regeneración del cerebro, al igual que lograr la mayor eficiencia, eficacia y salud del funcionamiento del cerebro, requiere que se cumplan una serie de condiciones necesarias, así como, también, es indispensable que cada persona estimule desarrolle, maneje y controle su actividad cerebral y mental de tal manera que su mente y cuerpo sean uno y todo.

Buscar esta conexión de cuerpo y mente es propósito de la voluntad y puede ser tan sencillo como una existencia serena y sabia o tan compleja, como por ejemplo, la labor que desarrollan los monjes budistas desde hace siete u ocho siglos con resultados asombrosos.

De estos monjes que son ellos mismos Maestros de Maestros, se han investigado y documentado descubrimientos en la exploración, cartografía y conquista (en el sentido más espiritual), de su cuerpo y mente, dirigidos al cumplimiento de sus propios propósitos fisiológicos, religiosos y espirituales.

Esas experiencias, bien entendidas, podrían servir de sustento tanto para ser aplicadas a la salud del cuerpo y del espíritu como guías y claves para ser utilizadas en el proceso de convertirse en Maestro LECTOR LUDI.

Como bien puede deducirse de lo que hasta aquí se ha expuesto, lectura, espíritu, mente y cerebro, son una unidad indivisible al momento de emprender la iniciación de alumnos y maestros LECTORES LUDI y como tal debe ser asumida.

Sin embargo, para efectos de la formulación, comprensión e interpretación, de cualquier método de iniciación al conocimiento y a La Sabiduría, es necesario hacer una fragmentación teórica y práctica que permita conocer y aplicar su aprendizaje y ejercicio.

En consecuencia, es a partir de esta paradójica y aparente situación de unidad/fragmentación que los Maestros de iniciados a LECTORES LUDI deberán ejercer sus oficios y dirigir sus tareas para iniciar a sus alumnos y formarlos con la finalidad de que, a su vez, ellos mismos, puedan convertirse en Maestros LECTORES LUDI y puedan transmitir a sus alumnos la serenidad y la Sabiduría.

En el próximo capítulo se expondrán algunas sugerencias teóricas y prácticas para que los interesados en ser Maestros LECTOR LUDI, puedan desarrollar sus propias exploraciones y cartografiar los mapas que los conduzcan a ellos y a sus alumnos hacia los territorios de su propia Serenidad y Sabiduría.

NOTAS

(1) George Santayana, Platonismo y vida espiritual, Trotta, Madrid, 2006 (83 p.), p. 57.
(2) Alex Kozulin, La psicología de Vigotski, Alianza, Madrid, 1994 (294 p.), p. 114.
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Segunda parte

Capítulo 4

La exploración y la cartografía de la lectura



Retomando la metáfora de la definición de mapa que se hizo en la introducción, sugiero, a los Maestros e iniciados LECTOR LUDI, asumir para sí mismos, una propia definición, así como la propia motivación del explorador y del cartógrafo:

Los exploradores y cartógrafos, de cualquiera sean los territorios geográficos o imaginarios o, así sea de las propias tinieblas interiores, son aquellos que apasionadamente buscan, como los alquimistas, transmutarse a sí mismos, así como a las regiones físicas, mentales, imaginarias y espirituales que exploran y descubren, iluminándolas con la luz de la lámpara de su conocimiento, para apartar de sí y de ellas la oscuridad y las tinieblas de la ignorancia y la estulticia.

Dentro de ese perfil, el Maestro LECTOR LUDI, deberá ser muchos Maestros a la vez. Así como tendrá que ser una especie de monje budista como el que se describió en el capítulo anterior; deberá ser, también, ese explorador y cartógrafo que quiere y ayuda a otros a descubrir y trazar los mapas de los misterios de su propia lectura.

En este sentido y empezando a desarrollar el plan con el que se espera descubrir y cartografiar los territorios y misterios de la lectura, he aquí algunas sugerencias ascendentes:

El Maestro LECTOR LUDI, debe tener, en todo momento, a la mano, a la disposición de su percepción y de su conciencia, así como a las de su alumno, la totalidad y los fragmentos, de ese territorio que van a explorar, descubrir y cartografiar. Deben sentir, como unidad, el estar inmersos en ese territorio de las realidades, concretas e imaginarias, de los sujetos y los objetos, de los libros y la literatura, etc., con los cuales desarrollará sus propios y universales conceptos y aprenderá a actuar consecuentemente.

Me explico, el Maestro ofrecerá a su alumno todos los estímulos, elementos y recursos que le sean posibles, así, en su momento, el alumno no pueda, todavía, manejarlos o comprenderlos. Mientras mayor sea la cantidad de elementos a explorar y examinar, mayores serán las posibilidades de que el conocimiento descubierto sea más extenso y profundo.

Aunque parezca paradójico, ya llegará el momento en el cual se realicen las conexiones y asociaciones correspondientes en la mente y cerebro del alumno, las que, a su vez, ampliarán la infinidad de las conexiones y asociaciones que estaban pendientes de producirse, para que así se logre una comprensión cada vez mayor, porque, de esta forma y al utilizar la mayor extensión de mente y cerebro, el conocimiento se descubrirá, cada vez, en territorios superiores.

Si al niño, desde su nacimiento, se le ofrecen y se le pone en contacto con todo tipo de estímulos para cada uno de sus sentidos, para cada aspecto de su mente y cuerpo, "conocerá", en el sentido más amplio, mayores extensiones de sus territorios internos y externos.

Conectará, asociará y tendrá mayor información comparativa y discriminativa de sus percepciones y procesos mentales y, por supuesto, su imaginación y pensamiento serán más ricos, variados, extensos y profundos y mucho mayor será la posibilidad de que genere nuevo conocimiento.

Música, sonidos, voces, olores, objetos, etc., de todas las naturalezas, formas, colores, etc., acompañados del cálido y amoroso contacto humano, desatarán la exponencial dinámica que hará que el límite sea el horizonte.

Desde el momento mismo en el cual se inicie el proceso de curiosidad y comprensión, será labor del Maestro, contextualizar y ampliar el horizonte del alumno. Al tiempo que los sentidos perciben las cosas, las manipulan, estas se le definen y se le explican, así como los fenómenos particulares y generales que las producen y las conectan. En este punto, será indispensable elaborarle, definirle y explicarle los conceptos generales y particulares.
Por ejemplo, es necesario explicar y comprender los qué, cómo, cuándo, cuáles, por qué, para qué. Las cosas tienen forma, contenido y variedad. El universo es materia y energía, es espacio y tiempo. El universo es un territorio sin reposo.

Y, por supuesto, todo descubrimiento será nuevo conocimiento que se convierte en información, que es posible preservar, acumular, consultar y utilizar para, a partir de ella, descubrir los nuevos conocimientos.

La metodología y la finalidad de este proceso de iniciación serán, entre mil y una posibilidad, como las que ya expresó Novalis (1772-1801) en sus Fragmentos:

"Si tuviéramos también una Fantástica, como hay una Lógica, se habría descubierto el arte de inventar" (1).

Uno de los posibles métodos que pudiera adoptarse o interpretarse a gusto, es aquel que propusiera Gianni Rodari en su Gramática de la fantasía y en sus Ejercicios de fantasía, quien, en su misión y en sus libros, se empeño por elaborar y desarrollar una Fantástica como la soñada por Novalis.

En fin, este o cualquiera otro método será aplicable a todo alumno a quien se vaya a iniciar, desde la infancia, en la lectura, con las variaciones e interpretaciones que para cada caso sean necesarias.

Igual, será aplicable para quien desee ser iniciado LECTOR LUDI, cualquiera sea su edad o condición.

En resumidas cuentas, el Maestro deberá estimular y desarrollar en los alumnos, sin diferencias, los poderes de la lectura y la escritura, empezando desde el principio de los principios. Y, como se explica en otro capítulo, el juego es el paraíso en donde se genera y se gesta el descubrimiento de conocimiento.

Jugar es aprender a ser lector con todos los sentidos y con la mente para crear su propio mapa de todo aquello que existe dentro y fuera del maestro y del alumno. Es prepararse para descubrir y cartografiar aquellos territorios desconocidos que a lo largo de la existencia tendrá que recorrer y mejor es estar siempre listo para explorarlos, conocerlos y cartografiarlos, para que, a su vez, se conviertan en materia de lectura para sí mismo y para los otros.
Es así que, en esta primera etapa, el Maestro ha iniciado al alumno en las tareas de la primera y necesaria lectura: la LECTURA NATURAL. Lectura natural que por siempre será el primer paso de toda lectura que emprenda el Maestro LECTOR LUDI.

La siguiente etapa será la de la LECTURA VISUAL / SIMBÓLICA, para cuyo proceso el Maestro seguirá los siguientes pasos, necesarios y obligatorios, si se desea que el alumno cumpla con su aspiración de convertirse en Maestro LECTOR LUDI:

1. Leerá, narrará y recitará al alumno y en voz alta, historias, cuentos, poemas, textos, propios o ajenos, mediante los cuales el alumno y el Maestro establezcan una relación emocional y compartan una comprensión e interpretación propias y doten de propios sentidos, lo leído o recitado. Comprensión e interpretación que serán propias de cada uno de ellos y no necesariamente iguales ni similares ni comunes.

En este paso, el alumno sólo escucha y luego comenta e interpreta, con sus propias palabras, el sentido adquirido y el sentido con el cual el alumno ha dotado lo leído y escuchado.

También y si lo desea, el Maestro LECTOR LUDI, puede contar, no leer, sus propios cuentos, sus historias y anécdotas, pues lo que se espera de este paso es que el alumno se sienta como en los inicios del Homo-Humano sobre la tierra, cuando, con muy limitadas herramientas comunicativas, se las ingenió para contarse a sí mismo y a sus compañeros, sus experiencias, logrando, de esa manera, descubrir su primer conocimiento y desarrollar su primer sistema de acumulación y uso de la información.

2. Maestro y alumno leerán, conjuntamente, libros, ilustrados o no, para luego compartir sus interpretaciones, sentidos y comentarios.

3. El alumno leerá aquellos cuentos o historias que han sido impresos y contados por medio de imágenes y textos integrados en un mismo medio. En este apartado existe buena cantidad de materiales, variados y diversos: comics, manga, novelas gráficas, etc.

En este paso, el propósito es que el alumno desarrolle la habilidad de conectar las diferentes dinámicas de imagen y texto, en su imaginación. Saber que un cuento y una historia tienen una representación en imágenes fijas o dinámicas, con la participación de palabras escritas. Conexión de visión, imágenes y dinámica que se integrará mentalmente cuando ya se lean textos con sólo símbolos escritos, haciendo que la imaginación cree en la mente una representación en imágenes dinámicas de la lectura.

Como un ejercicio posterior, se pueden utilizar películas o videos en los cuales se haya hecho una versión de una narración o historia escrita, la que debe ser leída por el alumno antes de asistir a su proyección.

Como beneficio adicional, esta forma de lectura contribuye a desarrollar eso que llaman “tener visión”, tan importante para los desarrollos intelectuales y emocionales.

4. Leer en solitario textos escritos mediante los cuales ejercite sus habilidades de ver con su imaginación y comprender con su pensamiento, lo narrado y lo que se ha leído.

Como ejercicios posteriores y complementarios, Maestro y alumno compartirán comentarios e interpretaciones sobre aquellos textos que se han leído y “contemplado”.

Otro ejercicio complementario podría ser el leer en grupo y en voz alta narraciones o textos, para luego compartir, discutir y comentar, las interpretaciones y sentidos que se susciten en cada alumno.

5. Asociar, comparar, analizar y criticar las conexiones, correspondencias, relaciones, posibles o concretas, entre los diversos textos que se han leído.

Textos que bien pueden pertenecer a materias comunes, relacionadas o simplemente asociables, con la finalidad de comprender y poder establecer las conexiones, correspondencias, relaciones, nexos o complementos, reales, posibles o imaginarios que los diversos textos, asuntos o materias, puedan compartir entre sí.

Mediante este ejercicio será posible tener una visión amplia, profunda y hasta imaginativa, a partir de la cual crear y descubrir nuevo conocimiento, así como a acumular nueva información.

En este paso se busca desarrollar las habilidades de inducción, deducción y abducción (2).

La frontera final de la LECTURA VISUAL / SIMBÓLICA, también es el horizonte, siempre infinito.

La última etapa, la de la LECTURA VIRTUAL, estará condicionada por la naturaleza misma de los medios tecnológicos que se utilicen para leer.

Sin embargo, será condición previa y necesaria para acceder a la LECTURA VIRTUAL, el haber superado las etapas de la LECTURA NATURAL y la de la LECTURA VISUAL / SIMBÓLICA, mediante el cumplimiento y ejercicios de las etapas anteriores, para contar, al menos, con los mínimos recursos y medios y, así, no perderse en su complejidad, pues, la realidad virtual y, por supuesto, la LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL, son, todavía, universos a los que, apenas y progresivamente, se está explorando y descubriendo y a los que, todavía, es necesario acceder mediante especulaciones y metáforas.

La LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL se tratan en el próximo capítulo.

NOTAS

(1) Citado por Gianni Rodari, Gramática de la fantasía, Colihue / Biblioser, Buenos Aires, 1996 (189 p.), p. 5.

(2) Carlos Rincón, García Márquez, Hawthorne, Shakespeare, De la Vega & Co. Unltd., Serie “La Granada Entreabierta”, 86, Instituto Caro y Cuervo, Santa Fe de Bogotá / 199:

"Racionamiento por abducción", descubierto por Charles S. Peirce en 1879 y que funciona, algo así, como lo explica Carlos Rincón:

"Se trata según leía alguna vez en un artículo de Heinz Heckhausen, del cortocircuito, de la chispa que se produce entre dos complejos de imaginación hasta entonces separados, "por mediación de un elemento común". La complejidad de un concepto -de una imagen- puede así potenciarse, multiplicarse como por arte de magia, al estar puesta en contacto con diferentes contextos".
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Segunda parte

Capítulo 5

La lectura virtual de la realidad virtual



“Surgió la luna sobre el río”.
Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.


Los Homo-Humanos son, además, lo que el medio y la cultura, etc., hacen de ellos. El medio y la cultura, etc., son lo que el Homo-Humano, hace con ellos.

Los Homo-Humanos están creando y desarrollando, en la actualidad, los medios y culturas de esas realidades virtuales que ya conviven y copulan con las viejas realidades, engendrando y gestando nuevos medios y culturas que evolucionan a velocidades vertiginosas sin precedentes en la historia de la humanidad

Estos nuevos Homo-Humanos, son como esos nuevos medios y culturas los están haciendo y ellos se adaptan con lo que hacen y harán con ellos. Y, como sus propios padres, se esforzarán por la supervivencia y la adaptación dentro de ese nuevo ámbito.

Estos nuevos Homo-Humanos, son aprendices de brujos cuyos maestros son ya de épocas y realidades recientemente pretéritas. Maestros dueños de una antigua Sabiduría con la que crearon las nuevas realidades virtuales pero, para las cuales, todavía no tienen ni todas las preguntas ni todas las respuestas.

Estos nuevos Homo-Humanos de las realidades virtuales no son ni mejores ni peores, son diferentes de sus padres. Padres que están más confundidos que los hijos en esta transición, en ese cruce de caminos, porque apenas se están descubriendo y explorando el destino y las consecuencias de su creación.

Estos nuevos Homo-Humanos no son seres ni anormales ni extraños, continúan naciendo tan saludables y normales como en las mejores épocas de la humanidad.

Estos nuevos Homo-Humanos están naciendo en el nuevo mundo de las realidades virtuales, las cuales y porque todavía no han sido cartografiadas, los hace ser diferentes y por ello se les estigmatiza y reprime.

Se les acusa de ser hiperactivos o de que sufren lo que erróneamente llaman déficit de atención (otro garrafal error de diagnóstico y otro crimen más para la historia de la psicología). Cuando es sólo porque su vida natural está evolucionando y adaptándose al impacto de las transformaciones y al caos cultural que las ciencias han generado con su vertiginosa dinámica de progreso.

Se les castiga porque no saben leer y escribir y porque no les gusta la lectura y la escritura. Cuando es sólo porque los nuevos lenguajes y gramáticas aun no se han formalizado.

O, porque viven en otro mundo.

Por supuesto, estos nuevos Homo-Humanos ya están naciendo y existiendo en un nuevo mundo. Un nuevo mundo en el cual, los alumnos y los Maestros LECTORES LUDI, con las viejas y las nuevas Sabidurías, tendrán que contribuir, solidariamente, a descubrir, explorar y cartografiar.

Ellos serán los encargados de crear y desarrollar la nueva alquimia de la LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL, en este nuevo mundo.

Necesario, antes de elaborar cualquier proceso y procedimientos para desatar el poder de la LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL, es empezar por comprender la naturaleza, las relaciones y conexiones, así como los fines, medios y recursos que ahora ofrecen esas nuevas realidades virtuales que el Homo-Humano esta desarrollando.

Es necesario comprender la naturaleza de los cambios y evoluciones que el mismo Homo-Humano y su cultura requieren para alcanzar el poder y el dominio sobre esas realidades virtuales y adquirir las capacidades y habilidades por medio de las cuales leerlas, comprenderlas, crearlas y manejarlas.

Y, a partir de allí, iniciar la exploración, descubrimiento, cartografía y desarrollo de ese nuevo hábitat.

Sobre el asunto de la LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL se tratará más ampliamente en la tercera parte.

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La siguiente es una vieja historia que cuenta cómo se anticipó y profetizó la utopía y el Apocalipsis de este nuevo mundo del siglo XXI del que somos, como lo hemos sido desde siempre, confundidos inquilinos.

En los años sesenta del siglo XX, el filósofo canadiense, Herbert Marshall McLuhan (1911-1980), publicó las que, quizás, han sido las más determinantes teorías sobre la comunicación desde entonces. Las que, por la misma naturaleza de los medios de comunicación, como el los profetizó, fueron convertidas en iconos, en frases de cajón:

"El medio es el mensaje. El medio es el masaje".

Sin embargo, sus anticipaciones y profecías sobre el mundo de las comunicaciones que se avecinaba, fueron mucho más allá. Algunas de ellas, apocalípticas y, otras, de ciencia ficción, pero, finalmente, convertidas en aterradoras utopías.

En las más aterradoras de ellas profetizaba el Apocalipsis de la literatura y de los libros. Literatura y libros que serían suplantados por los medios electrónicos de comunicación audiovisual. Profecías que, aterradoramente, se están cumpliendo.

La una, la industria del "Best-seller" está exterminando la literatura. Al igual que la industria del "Show business" audiovisual idiotiza a las masas.

La otra, utopía ya cumplida, anticipaba el fin de los libros impresos en papel: la lectura, cada vez más ampliamente, se realiza en una nueva parafernalia electrónica de acceso inmediato, permanente y totalizante.

De esa manera, Herbert Marshall McLuhan, anticipó el advenimiento de la Internet y de la globalización de la producción y el intercambio de información audiovisual, no sin profetizar el advenimiento de una era de estupidez colectiva.

Ya somos desconcertados y confusos inquilinos de "la aldea global" mcluhiana.

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Otra historia de anticipaciones y profecías, un poco más vieja y nunca la única, es contada desde la literatura.

Veinte años antes que McLuhan profetizara su Apocalipsis mediático, ese mismo universo virtual ya había sido explorado, cartografiado y narrado, desde la literatura, por Jorge Luis Borges (1899-1986), quien, al mismo tiempo, profetizaba la desintegración de las realidades hasta entonces conocidas y familiares.

Suyo es el descubrimiento del fantástico territorio de Tlön y suyo es el cuento, la narración, que da cuenta de él:

"Esa revisión de un mundo ilusorio se llama provisionalmente Orbis Tertius" (1).

En ese Orbis Tertius, entre muchas otras cosas, Borges ya anticipaba la naturaleza de ese mundo extraño y profetizaba la aterradora realidad actual, esa que ya parece una imagen mirada en uno de esos espejos borgianos:

"Al principio se creyó que Tlön era un mero caos, una irresponsable licencia de la imaginación; ahora se sabe que es un cosmos y la íntimas leyes que lo rigen han sido formuladas, siquiera en modo provisional" (2).

Borges fue más allá, estableció las razones y el punto a través de los cuales la naturaleza de Tlön se evade del espejo e invade las realidades de los demás mundos o ¿viceversa?:

"La geometría de Tlön comprende dos disciplinas algo distintas: la visual y la táctil. La última corresponde a la nuestra y la subordinan a la primera" (3).

Y, al final, Borges describe el aterrador y último escenario de su utopía y Apocalipsis, ese mismo que ahora, más de sesenta años después, es ya el territorio de la actual realidad virtual:

"El contacto y el hábito de Tlön han desintegrado este mundo. Encantada por su rigor, la humanidad olvida y torna a olvidar que es un rigor de ajedrecistas, no de ángeles. Ya ha penetrado en las escuelas el (conjetural), "idioma primitivo" de Tlön; ya la enseñanza de su historia armoniosa (y llena de episodios conmovedores) ha obliterado a la que presidió mi niñez; ya en las memorias un pasado ficticio ocupa el sitio de otro, del que nada sabemos con certidumbre -ni siquiera que es falso-. Han sido reformadas la numismática, la farmacología y la arqueología. Entiendo que la biología y las matemáticas aguardan también su avatar... Una dispersa dinastía de solitarios ha cambiado la faz del mundo. Su tarea prosigue" (4).

Como esta, las demás metáforas proféticas de Borges se están cumpliendo al pie de la letra: el objeto/libro, está siendo exterminado. El objeto se extingue pero la función permanece. ¿Ilusión o esperanza?

O, si no, véase lo que dice Ricardo Piglia al respecto de las metáforas borgianas:

"En ese universo saturado de libros, donde todo está escrito, sólo se puede releer, leer de otro modo. Por eso, una de las claves de ese lector inventado por Borges es la libertad en el uso de los textos, la disposición a leer según su interés y necesidad. Cierta arbitrariedad, cierta inclinación deliberada a leer mal, a leer fuera de lugar, a relacionar series imposibles. La marca de esta autonomía absoluta del lector en Borges es el efecto de ficción que produce la lectura" (5).

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Ese ámbito ya está aquí, ya se es ciudadano en Tlön: la realidad virtual ya está desintegrando o disolviendo el mundo de las realidades, ya obsoletas y anacrónicas, en las que se habitaba de acuerdo con el idealismo de Platón.

Un nueva realidad virtual, ubicua y manipulable, a voluntad, ha sido creada...

¿Por quién?, ¿Para qué? En fin, ¿Cómo opera el poder detrás de ese aparente trono de la anarquía?

“¿Quiénes inventaron a Tlön? (6)

Se pregunta Borges.

Preguntas para preocuparse por conocer las respuestas y saber: ¿cómo y cuáles son sus consecuencias?

Consecuencias que ya se manifiestan, evidente y concretamente, en la ineluctable realidad evolutiva, biológica y cultural, de la especie.

El Homo-humano del siglo XXI ya habita en la realidad virtual que él mismo está creando y a ella tendrá que adaptarse o extinguirse. Para él, el horizonte, sigue siendo inconmensurable.

Pero, ¿cómo los Homo-Humanos del siglo XXI, están evolucionando biológica y culturalmente para adaptarse a esas nuevas y múltiples realidades virtuales?

¿Cuál será el destino de la nueva lectura? ¿Cómo es y cómo será el proceso de la LECTURA VIRTUAL y la ESCRITURA VIRTUAL?

Esa "dinastía de solitarios" que ha sido engendrada y ha nacido en esta realidad virtual, ya la conoce, la maneja y continúa contribuyendo a su creación constante.

Solitarios que ni desean ni quieren serlo. Solitarios que y como desde siempre ha soñado el Homo-Humano, quieren habitar en los territorios de la solidaria compañía, pero a quienes la ignorancia ha condenado al aislamiento y la soledad.

Por supuesto, tendrán que ser los padres de las antiguas realidades los que deberán adaptarse a las nuevas realidades virtuales, así de estas apenas se esté empezando la creación de los lenguajes y las gramáticas por medio de las cuales manejarlas, expresarlas y hacerlas común a los otros.

Los muchachos, hijos y padres, de las realidades virtuales, ya no son aquellos lectores lentos y pausados de la realidad de los libros, de la información limitada que se desplazaba lenta y en pequeños volúmenes, de la lectura de textos e imágenes estáticos.

El nuevo lector virtual está dentro de una realidad, casi total, que se manifiesta y afecta todo, simultáneamente y en permanente movimiento. Ya no es un lector que mira el Aleph, si no que habita dentro de él, ese territorio, único y ubicuo, en el que apenas empieza a dar sus primeros pasos.

El lector virtual se siente, ahora, tan asombrado y desconcertado como debió sentirse el originario Homo-Humano cuando, de su vida natural, emanaron su mente y su espíritu.

Y, al igual que el Homo-Humano originario, el Homo-Virtual tendrá que crear el nuevo conocimiento, aprender a transformarse y a transformar; tendrá que adaptarse y crear las nuevas herramientas, bien, a partir de las viejas o, bien, inventándolas, para poder visualizar el mundo en el cual habita.

Por el momento, ya se sabe que las nuevas generaciones son lectores mucho más rápidos para percibir y procesar su realidad virtual, pero apenas empiezan a desarrollar los medios para interpretarla, analizarla, dotarla de sentido y comunicarla.

Ya están en camino los exploradores que la descubrirán y quienes dibujarán los mapas que servirán de guía a esos nuevos viajeros y a aquellos que, a cada segundo, ingresan en este nuevo y extraño mundo.

Aquellos de los que ya hablaba, en 1964, el escritor estadounidense de ciencia ficción, Philip K. Dick, tal y como lo dice el chileno, Roberto Bolaño:

“Dick es el primero, literariamente, en hablar con elocuencia de la conciencia virtual. Dick es el primero, y si no el primero el mejor, en hablar sobre la percepción de la velocidad, la percepción de la entropía, la percepción del ruido del universo en Tiempo de Marte” (7).

Esos exploradores serán los nuevos Maestros LECTORES LUDI y sus alumnos, cuya misión es desarrollar un nuevo proceso de LECTURA VIRTUAL que al igual que los anteriores, permita la exploración y descubrimiento de los misterios de la Naturaleza, en esa solidaria compañía con la cual romper las burbujas de soledad en las que actualmente están aprisionados los viajeros de las realidades virtuales.

Será labor del Maestro LECTOR LUDI comprender que sus alumnos están ahora tan asombrados, pasmados, abrumados, desconcertados y fascinados, por este nuevo mundo de realidad virtual, como lo estuvieron sus primitivos antecesores cuando las nuevas luces que iluminaron su mente, les hicieron sentir deslumbrados ante la magnitud y desmesura de la Naturaleza que contemplaban, así como de ser y saberse conscientes, por primera vez.

Por el momento y mientras se va comprendiendo la naturaleza de este fenómeno, el Maestro LECTOR LUDI sólo parece contar, como única herramienta, con su vieja Sabiduría, la cual le dictará los pasos que deberá seguir con mesura y prudencia.

El Maestro LECTOR LUDI ya cuenta con la experiencia que él mismo vivió en su propio proceso de iniciación a la lectura. Ya sabe que el cerebro y la mente se desarrollan mejor si van "con despacio y buena letra", o, como dice el otro refrán: "piano, piano, se va lontano".

También ya sabe, como Maestro, que el éxito de su misión depende de saber a acompañar solidariamente a su alumno, para que así, ambos, no se conviertan en náufragos solitarios en un océano desbordado.

Maestro y alumno aprenderán a conocer y a jugar juntos con estos nuevos juguetes, potentes y maravillosos, pero, también, peligrosos e incontrolables.

Deberán conocerlos. Deberán saber sacarles provecho. Deberán saber obtener los beneficios que ellos ofrecen. Y, deberán aprender a minimizar los riesgos.

Y, si ya saben cómo plantearse las preguntas correctas, encontrar las respuestas correctas será juego de niños.

Para lograr que tal proceso se realice, la condición necesaria es la unión y la compañía permanente de Maestro y alumno. Cualquier negligencia, será fatal.

Y, así, finalmente, se habrá descifrado, nuevamente, la gran clave:

El Maestro hace al alumno. El alumno hace al Maestro.

Felices sueños.

NOTAS

(1) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, en Ficciones - El Aleph -El informe Brodie, Colección Ayacucho, Caracas, 1986 (264 p.), p. 14.
(2) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius..., p. 12.
(3) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius..., p. 12.
(4) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius..., p. 16.
(5) Ricardo Piglia, El último lector, Anagrama, Barcelona, 2005 (191 p.), p. 28.
(6) Jorge Luis Borges, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius..., p. 9.
(7) Roberto Bolaño, Entre paréntesis, Anagrama, Barcelona, 2004, p. 183.
Sin la lectura... ¿Quién soy yo?

Segunda parte

Capítulo 6

El juego y la lectura
¿Cómo se hace un buen lector?: Jugando



Es necesario volver a jugar como los niños. Ser como los niños. Inventar de nuevo y muchas veces el universo como lo hacen los niños al jugar.

¿Qué es jugar? ¿Qué es y qué significa el juego?

Para responder a estas preguntas me apoyo en las teorías del ruso Lev S. Vigotski, quien, a partir de sus observaciones del juego de los niños, formuló, entre muchas otras importantes conclusiones, como estas dos.

La primera:

"El momento más significativo en el curso del desarrollo intelectual, que da a luz las formas más puramente humanas de la inteligencia práctica y abstracta, es cuando el lenguaje y la actividad práctica, dos líneas de desarrollo antes completamente independientes, convergen" (1).

La segunda, lo qué significaba para Lev S. Vigotski, “el proceso mental superior”, según lo explica Alex Kozulin:

"Más que una simple extensión de un proceso natural que se origina en la biología humana, el proceso mental superior es función de una actividad socialmente significativa [...] La función mental superior se crea mediante la actividad; es una objetivación de la acción" (2).

En consecuencia, puedo proponer la siguiente definición:

JUGAR:

Jugar es ejercitar plenamente, en compañía de otros, las percepciones, los procesos mentales y cerebrales y las expresiones de la mente: sensación, asociación, pensamiento, imaginación, memoria, emoción, ánimo, etc., con la finalidad de aprender a manejarlos y usarlos adecuadamente para que de esta manera se establezcan, flexible y plásticamente, en el cerebro y en la mente por el resto de la vida.

El niño, al jugar, actúa y se hace preguntas y hace preguntas a sus compañeros de juego: ¿qué son las cosas?, ¿para qué sirven?, ¿cómo funcionan?, ¿qué resulta de combinarlas, mezclarlas, reunirlas, hacerlas mover, cambiarlas, etc.? Reflexiona y actúa y viceversa. Piensa en voz alta porque, al jugar, paralelamente, se está creando para sí mismo su pensamiento, su lenguaje, su cultura, sus ciencias, etc., está descubriendo y compartiendo conocimiento e información.

En fin, en el juego de los niños se plantean y ejercitan todas las preguntas y actividades posibles, íntimas y compartidas, para luego, sentirlas, imaginarlas, experimentar con ellas, deducir, comprender, conocer, inventar y así, sucesivamente, en un juego de nunca acabar en el que se van formulando las propias conclusiones y acumulando experiencias, todo ello mediante un método que se va inventando y se va depurando, acorde con sus errores y aciertos, fracasos y éxitos.

Un método tan científico como el que más, pero el cual, el niño no deja que se convierta, como en la academia, en algo rígido y obtuso que le impida asombrarse a cada instante con las infinitas posibilidades, variaciones y resultados de sus procesos físicos y mentales, en los que la lúdica es el viaje y no el destino, como ya lo había dicho.

O, mucho mejor, un método que actúa tal y como se supone que actúa la alquimia sobre el alquimista: trasmutándolo.

Pero hay algo más, mucho más asombroso:

Es, en ese jugar en el que el niño, en el ámbito de la lengua de su cultura, crea sus propias palabras y su propio lenguaje, las dos herramientas fundamentales del pensar y del actuar de los Homo-Humanos. Y, esa creación de sus palabras y su lenguaje, es lo que hace único, exclusivo y diferente a cada Homo-Humano.

Así fue como lo plantearon el mismo Lev S. Vigotski y otro ruso, igualmente genial, Mijaíl M. Bajtín:

“Los factores sociales modelan la mente y construyen el psiquismo. Así como: El lenguaje es un producto de la actividad humana y es una práctica social” (3).

Ahora, esas ideas de Vigotski y Bajtín, me inspiran para plantear mi hipótesis descabellada:

A pensar se aprende jugando, al igual que todo lo demás en la vida. Y, más allá, el Homo-Humano se hace Humano, jugando.

Pero, si lo anterior parece muy poco Filosófico (en su estatus académico de seriedad y reverencia), para remediarlo, recomiendo estudiar la segunda parte del diálogo platónico: Alcibíades, junto con el análisis que de ese tema realizó Michel Foucault en su curso en el Collège de France, 1981-82 (4).

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Definido así el sendero, es entonces necesario abrir ahora las puertas y ventanas a través de las cuales el Homo-Humano inicia su mirar y su caminar desde sí mismo hacia el universo y del universo hacia sí mismo. Desde y hacia esa emanación de la vida natural que es el espíritu del que habla George Santayana (5).

E, inevitablemente, plantearse y resolver el gran dilema: Sin la lectura... ¿Quién soy yo?

Las llaves que abren esas puertas y ventanas son los sentidos que perciben y expresan, conectan y modelan, la realidad de la propia conciencia y de las realidades exteriores.

Los sentidos son los que se encargan de leer esas realidades y suministrar a la mente los elementos y materiales por medio de los cuales realizar la primera lectura de sí mismo y del universo. Leer y lectura son asuntos diferentes pero complementarios como ya se explicó.

Esa es la lectura natural, es decir, aquella que el niño, desde que tiene conciencia, comienza a ejercitar, en un proceso sin límites que termina sólo con la muerte, percibiéndose a sí mismo y percibiendo todo a su alrededor, como su único medio para aprehender las realidades que lo rodean y lo forman y así aprender a relacionarse con ellas con el fin de interpretarlas, manejarlas o trasformarlas, en otras palabras, aprender a descubrir conocimiento.

Eso es la lectura: leer para interpretar y dotar de sentido; manejar y transformar tanto al que hace la lectura como a la materia leída. Todas las realidades que somos y nos rodean, son legibles, siempre y cuando se conozcan las claves y códigos para descifrarlas y decodificarlas.

Leer claves y códigos para proceder a realizar la lectura, son el punto de partida hacia la formación y comprensión de Ser humanos, ese Homo-Humano que descubre conocimiento y acumula información para interpretar, manejar y transformar, tanto a sí mismo como al resto de la Naturaleza.

Definido lo anterior, es pues el momento de hablar del aprender a leer y el aprender la lectura.

De qué y para qué son leer y lectura se trató en el capítulo 2, por ahora sólo me interesa una aproximación a la importancia que para una vida saludable representa ese proceso que, iniciado con una sana lectura natural deberá conducir a la lectura eficaz de textos escritos, de materiales audiovisuales y las nuevas realidades virtuales.

El primer paso, necesario y esencial, es aprender a leer las claves y códigos de las realidades, pues dependerá, de esa aproximación a la lectura natural, el cómo se aprenda a leer o se traumatice la lectura, tanto la misma lectura natural como la lectura de textos, sonidos e imágenes.

Todo Homo-Humano, normal y saludable, ha sido dotado por la naturaleza con los elementos y mecanismos necesarios para leer y para la lectura, de la misma manera que lo fue para aprender a hablar y a comunicarse con los demás.

El problema de aprender a leer y de realizar una buena lectura, al igual que puede suceder con el aprender a hablar o a caminar, a oler, a sentir, etc., es que durante el proceso de formación y aprendizaje se generen traumas y anormalidades: dislexias o psicopatías, según el caso. Como los problemas de la lectura y la escritura no han sido estudiados, sus anormalidades todavía no tienen nombre científico.

En consecuencia, la lectura será parte de la salud mental, emocional e intelectual de la persona en todas sus múltiples manifestaciones físicas y mentales, pues, a partir de un aprendizaje saludable, en todos los estadios de la lectura natural, el niño podrá continuar con los procesos más complejos de la lectura de signos y símbolos, así como de su interpretación, comprensión y de la consiguiente elaboración de su propio universo simbólico e imaginario.

Universo simbólico o visión del mundo del que dependerá el enriquecimiento del pensamiento y de la imaginación y el desarrollo de una amplia y profunda creatividad (6).

En fin, todo lo que significan percepción, imaginación, pensamiento, expresión, etc., para el saludable desarrollo y la formación de un Homo-Humano, trascendente, libre, sereno y, muy posiblemente, feliz.

En consecuencia, quien ha aprendido a leer y es un buen lector de sí mismo y de su ámbito, inmediato y mediato, simultáneamente, aprenderá a leer y será un buen lector de textos elaborados con los signos del lenguaje y de las imágenes con las que se reproducen o simbolizan las diversas realidades.

Si el niño ha sido saludablemente iniciado en la aprehensión e interpretación de su ámbito primario, su primera lectura natural, su paso a la lectura de signos y símbolos, no sólo le será sencilla y rápida, sino de una amplitud y profundidad que tienen el horizonte como limite.

Como puede verse, e insisto, la lectura natural no sólo es esencial, es también compleja y está conectada con la totalidad del desarrollo del Ser Humano.

En consecuencia, la lectura propiamente dicha, estará condicionada, de igual manera, por el mismo tratamiento que se ha seguido en la lectura natural, es decir, debe ser parte de un proceso de aprendizaje y formación que involucre todos los sentidos, el cerebro, la mente y, por supuesto, el espíritu. De ello, también dependerá la salud emocional e intelectual de la persona, en todas sus inteligencias y sus manifestaciones físicas.

Esto significa, en primer lugar que, de ninguna manera, su aprendizaje será parte de un sistema único y uniforme para todos los niños y personas. Cada Homo-Humano es único y diverso, así la necesidad obligue a la integración y adaptación dentro de conjuntos o grupos sociales.

Por ejemplo, las reglas y normas del idioma son unas y únicas, al igual que lo son los métodos en el aprendizaje de cualquier otro asunto de conocimiento, pero, cada Homo-Humano, dentro de los límites comunes de interpretación y comprensión, puede leer, escribir, y descubrir conocimiento libre y eficazmente.

Por ello, siendo como somos Homo-Humanos libres, únicos y diversos, de la riqueza de esa libertad y diversidad dependerán el que el futuro sea mejor para todos, así como mayores las posibilidades de supervivencia.

Y hablando de ser felices. Quien ha aprendido a ser buen lector, ya está listo para apropiarse de su propia vida, se tendrá a sí mismo como objeto de desvelos, se conocerá y conocerá sus realidades y, lo que es más importante, tendrá el poder de la Sabiduría y la serenidad.

Ese es el poder que se propone de demostrar, en las páginas de este libro, con sus fórmulas mágicas y transformadoras de las realidades concretas y trascendentes, para el propio y ajeno Bien y Belleza.


NOTAS

(1) Lev S. Vigotski, El desarrollo de los procesos psicológicos superiores, Crítica, Barcelona, 198 (226 p.), pp. 47 y 48.
(2) Alex Kozulin, La psicología de Vigotski, Alianza, Madrid, 1994 (294 p.), p. 114.
(3) Adriana Silvestri y Guillermo Blanck, Bajtín y Vigotski: la organización semiótica de la conciencia, Anthropos, Barcelona, 1993 (286 p.), p. 24 y 32.
(4) Michel Foucault, La hermenéutica del sujeto, Fondo de Cultura Económica, México, 2002.
(5) George Santayana, Platonismo y vida espiritual, Trotta, Madrid, 2006, p. 57.
(6) Temas tratados en los capítulos de la tercera parte: Iván Rodrigo García Palacios, Beso Rico o el Eros alquímico. Hipótesis descabelladas sobre la mente, el enamoramiento, el soñar y el imaginar, Sin publicar, Medellín, 2007. Ver también:
http://lecturavirtual.blogspot.com/, así como: http://lectorludi.blogspot.com/
 
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